El antisemitismo debe ser condenado, aseguran Obispos de EEUU — Tiroteo en Pittsburgh

Ajustar Comentario Impresión

Entró a una sinagoga de Pittsburgh, lanzó insultos antisemitas y abrió fuego contra los presentes.

El sospechoso, Robert Bowers, de 46 años, quien fue puesto bajo custodia después de un enfrentamiento con la policía, podría enfrentar la pena de muerte luego de ser acusado de múltiples cargos de asesinato y delitos de odio por el ataque del sábado. Es juzgado por crímenes de odio y pesan sobre él 29 acusaciones, que no quiso escuchar. Ningún niño fue asesinado, afirmó el director de Seguridad Pública de Pittsburgh, Wendell Hissrich.

Las autoridades dijeron que estaba armado con un rifle de asalto AR-15 y al menos tres pistolas. "Aquí voy", fue uno de los últimos mensajes que se publicó en una cuenta (@onedingo) en la red social Gab, relacionada a Bowers, horas antes de que se llevara a cabo la masacre. Su último post fue hecho a las 9h49, apenas cinco minutos antes de que la policía fuera notificada del tiroteo. "Que se jodan. Voy a hacerlo", escribió a la mañana en una web de los grupos supremacistas.

"Por favor", se lee en un cartel con la imagen de Donald Trump y su boca parchada durante una protesta en memoria de las víctimas del tiroteo en la sinagoga "Tree Of Life", en Pittsburgh, Pensilvania.

"No era el rostro de maldad que creí que iba a ver", dijo Jon Pushinsky, un feligrés que asistió al tribunal para la audiencia.
"Somos una nación que cree en la libertad religiosa, la tolerancia y el respeto", subrayó Sanders, quien dijo que "el antisemitismo es una plaga para la humanidad y es responsable de muchos de los peores horrores de la historia de la humanidad".

Cuando se le preguntó sobre sugerencias de que sus declaraciones envalentonaban a racistas y antisemitas, Trump señaló que acababa de recibir una placa del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, agradeciéndole por haber trasladado la embajada a Jerusalén a principios de este año. La administración Trump, el Partido Republicano y sus facilitadores han provocado violencia contra nuestras comunidades. "Mientras Trump depositaba piedras -una tradición judía- en las estrellas de David que conmemoran a las víctimas, se escuchaba a la gente gritar "¡No más odio!".

Las paredes de la Ciudad Vieja de Jerusalem se iluminaron el domingo por la noche con banderas israelíes y estadounidenses con la inscripción "Estamos contigo, Pittsburgh".

Comentarios