Culmina campaña electoral marcada por ataques terroristas — Reino Unido

Ajustar Comentario Impresión

Pero tras el atentado del sábado en Londres, la seguridad pasó a ocupar un primer plano en la campaña. El pasado 22 de marzo en el puente de Westminster ocurrió el primer atentado dejando un saldo de cinco muertos y 40 heridos.

El lunes, el laborista llegó incluso a pedir la renuncia de la premier en funciones por ese hecho, que vinculó a la poca protección de los británicos y a los ataques yihadistas de los que Gran Bretaña fue víctima en las últimas semanas.

La mañana siguiente del atentado, con la campaña electoral suspendida, la conservadora May compareció ante la sede del Gobierno y presentó un plan para mejorar la lucha antiterrorista.

La apuesta final de los conservadores es, entonces, lograr al menos una mayoría "mínima" en el Parlamento inglés que les permita formar gobierno, mientras que los laboristas ya cuentan con la promesa de acompañamiento de los nacionalistas escoceses, siempre reacios al conservadurismo inglés y listos para ser gobierno con esa alianza.

De los siete principales partidos que disputan la elección, dos -los conservadores y el UKIP- se sientan en la derecha política; los liberales demócratas se sientan más o menos en el centro, y cuatro partidos -Laborista, los Verdes, Plaid Cymru y el Partido Nacional Escocés (SNP)- están a la izquierda. Al contrario. Muchos lo acusan de no haberse opuesto lo suficiente al "Brexit". Y, en concreto, estas concesiones podrían abarcar la espinosa cuestión de la factura a pagar por Londres con su marcha, que según las estimaciones sería de entre 50.000 millones y 100.000 millones de euros, y los derechos de los ciudadanos europeos en Reino Unido.

Las elecciones son vistas como un plebiscito en el que los británicos votarán por apoyar un Brexit duro como el que defiende May o si prefieren una salida blanda de la UE, como ha manifestado durante su campaña el líder laborista.

May quiere lograr varios objetivos con estas elecciones. La primera ministra, que sustituyó a David Cameron después de que este dimitiera tras el referéndum del brexit, comenzó a patinar con una propuesta para que los ancianos pagaran más por ciertos cuidados de salud, algo que rápidamente fue bautizado por los rivales políticos como el "impuesto a la demencia". Pero, tras su caída de popularidad día a día por los recientes ataques terroristas en el país, si las encuestas se confirman podría errar el tiro.

Después del tercer ataque miliciano en Reino Unido en menos de tres meses, May subrayó la necesidad de mostrar "una respuesta más enérgica" para erradicar al extremismo islamista, que el país había sido demasiado tolerante con el extremismo y que las elecciones del jueves "seguirían adelante", indicó la agencia de noticias Reuters.

Corbyn ha ido reduciendo la ventaja en los sondeos a sólo 1 por ciento (Survation, sondeo del martes), un dato a tomar con precaución dada la persistencia de los sondeos británicos en equivocarse en las últimas citas electorales.

Enlace Judío México- Muchos judíos de vena laborista creen que Corbyn tiene tendencias antisemitas, no obstante, no se apuran en invertir su voto a favor de los conservadores ya que chocan de frente con los ideales de esta facción política.

Corbyn, en tanto, quién experimentó un importante repunte en las encuestas sobre intención de voto en las últimas semanas, volverá a criticar al Gobierno por los recortes en el sector público y las desigualdades sociales que hay en el país.

En el momento en que la primera ministra, la conservadora Theresa May, convocó inesperadamente esos comicios anticipados -sin esperar a 2020-, su partido contaba con una amplia ventaja de 20 puntos sobre los laboristas.

Comentarios